CARTA LÍRICA
PÁGINA DE LOS MENSAJES Y AVISOS, 2015
En un desayuno, el día  22 de noviembre de 2015, en la ciudad
de Miami, tuvo lugar la apertura de las plicas del certamen Nº.
21 de Carta Lirica.
De izquierda a derecha,  el poeta y escritor Félix Anesio,
Ivonne Martín, Francisco Henríquez, Raúl García Huerta, Eloísa
Henriquez, María Eugenia Caseiro, Iris Tijerino y Orlando
Tijerino.

Gracias por acompañarnos estas  21 veces sin claudicar.
HEMOS ARIBADO AL CERTAMEN Nº 21 DE CARTA  LÍRICA, Y A LA PUBLICACIÓN Nº. 47 DE LA REVISTA.

Solamente hemos recibido  trabajos de 13 concursantes, la mayoría de ellos llegaron de Cuba.
Clasificados por  número de llegada del 1 al 13 y pasados al jurado integrado por los poetas Raúl García
Huerta, Orlando Tijerino y Francisco Henríquez, y tras varios días de deliberar sobre los trabajos
recibidos, el jurado dio su fallo como sigue:

Nº.   2   Primer premio
Nº.   9   Segundo premio
Nº,   7   Tercer premio
Nº.  13  Mención única

Al procederse a la apertura de los plicas para conocer los nombres de los  ganadores, tuvimos el
resultado siguiente:

Primer Premio _Delia Esther Fernández Cabo  Uruguay
Segundo Premio  Carmen Hernández Peña, Cuba
Tercer Premio_Clara Ramírez Martinez, Cuba
Mención_Rolando Viamontes Pérez, Cuba

Los premios correspondientes se enviarán  pronto
Dado en Miami  a 22 de noviembre, de 2015

Nota: El mensaje original decía certamen 18 por error. Entiéndase 21

Delia Esther Fernández Cobo, uruguaya

LOS AÑOS PRIMEROS.

LA CASA.

Nací en una espaciosa casa añeja,
cocina caldeada con carbones,
techos altos, ventanas con balcones
a la amable quietud de una calleja-

Infancia de zaguán, cancel y reja,
azulejos y dos grandes portones.
En el patio los mirlos y gorriones
chapoteaban en la fuente vieja.

El sendero cubierto de parrales,
guardado por malvones y rosales,
moría entre jazmines y romeros.

La aldaba, centinela cautelosa,
en la puerta anunciaba escandalosa
el ansiado arribar de los viajeros

BARRIO.

La calle sombreada, de adoquines
y grandes baldosones en la acera,
Cada San Juan en torno de )a hoguera
brincaban bulliciosos chiquilines.

Recuerdo cada casa y sus jardines,
el cerco de la humilde enredadera
escondite feliz, jovial trinchera
de aquel mundo infantil de mis confines.

El placer augural de los pregones,
aroma de pan fresco precedido
por el trote  sobón del alazán.

La manisera humosa. Devociones
de mi infancia. Y el goce repetido
del barquillo gustado en el zaguán.
III

LOS JUEGQS,

Tardes de mancha, trompos y payana;
de canicas, de diávolo y de ronda.
Los varones giraban la "redonda"
y las niñas cantábamos la nana.

En noches estivales de jarana
creí ser la marquesa muy oronda
a quien la luna cómplice y lironda
le colgaba una roja caravana.

Mi madre recreaba en mis muñecas
todo el amor de su vida sencilla.
Largas trenzas, botones y puntilla.

Y en los rostros de trapo muchas pecas.
Entre versos y pliegues de papel
bogaba con mi padre en un bajel.

IV

NOSTALGIA.

Hoy llueve. Firme y manso. Con porfía.
No ha aparecido el sol. De charco en charco
saltando va una niña con su barco,
simple papel, la lluvia desafía.

Esta imagen es solo una utopía
que a mi nostalgia gris  pone mareo.
Ya la niña no juega con su barco
y la vida apagó toda alegría.

¿Dónde están la inocencia, la frescura,
los juegos infantiles, la aventura
que alentara el magín de cada  historia?

Me queda una muñeca en el arcón;
los afectos que guardo en un rincón;
una casa y un barrio en mi memoria.

LUNA LUNERA

PRIMER PREMIO
Rolando Viamontes Pérez, cubano

UNA HISTORIA SORPRENDENTE.

Me topé ayer a un borracho
que me gritaba muy fuerte:
“Oye, yo dejé de verte
desde que eras un muchacho”.
En su rostro de borracho
se reflejó la alegría
y hasta cierta simpatía
sentí por aquel señor
y con gesto halagador
le pregunté que quería.

ii
Como no lo conocía
me acerqué más al anciano
extendiéndole la mano
en muestra de cortesía
Noté que algo en él había
que me llamó la atención
y sentí en el corazón
que quien me empezó a tratar
no me llamó por estar
bajo el efecto del ron.
III

Sin conocer la razón
lo escuché para entender
algo que quise saber
en una y otra ocasión.
Y no fue equivocación
cuando le dije a mi madre:
“quizás esto no te cuadre,
sin querer hacerte mal,
de una manera casual
conocí hoy a mi padre”.

EL AMANECER

A mí me gusta temprano
ver humeando el colador
luego cogerle el sabor
al aromático grano.
El café, que es muy cubano,
a todos nos da placer
si lo podemos beber
cuando salimos del lecho,
sobre todo si está hecho
por manos de una mujer.

SEGUNDO PREMIO
PEQUEÑA CANCIÓN DE CUNA PARA
UNA MUJER-CIUDAD DORMIDA

I
Me caigo por la pendiente
de un beso que no me han dado
que sueño tan desbordado
como la Luna en creciente.
Mi boca busca impaciente
otra boca y otro sueño
pero no es dable el empeño
con que me rompo la vida.
Retorno a mi alma dormida:
subo, salto, me despeño.

II
Déjame soñar que existe
en el vuelo de tu abrazo
un sueño mejor. Acaso
es un buen sueño y embiste
toda esta costra tan triste
que me ha enlodado el camino.
Tengo la sed de un molino,
hambre de loba al acecho,
dos tajazos en el pecho
y la piel de un peregrino.

III
Ciudad, por qué en el ocaso
te me escurres de los dedos.
Por qué, si levanto credos
para hermosearte. ¿Un payaso,
dos de Bastos soy acaso,
Centauro de tu orfandad?
Cabalgo la libertad
del grito. Despliego el ala.
En otro azul de la escala,
puedo incendiarte, ciudad.

Seudónimo: Morrigan
TERCER PREMIO
Clara Ramírez Martínez, cubana

AÑORANZA

Naufragio en los recuerdos del amor

Has penetrado, amor, hasta mi sueño
y trémula se ahoga mi garganta
como la frágil hoja de una planta,
como un ave carente de su dueño.

Aunque hay tristeza y desamor me empeño
en buscarle, despierto en las mañanas
añorando correr grandes sabanas
hasta llegar al árbol tan risueño,

donde sentí tu roce como brisa,
tus manos cabalgando sin frontera.
Tengo sed de besarte la sonrisa,

ansío que te enciendas en mi hoguera
y allí donde tan sólo veo ceniza
que reviva la antigua primavera.

PRIMAVERA

Le temo al grito de la soledad
y le temo también a la penumbra.
Gozosa voy al sol cuando me alumbra
y vuelve a renovar mi realidad.

Quiero que dures una eternidad
alegrando las tardes cada día
y que presente esté tu compañía
regando para todos claridad.

Llevo tu luz al canto peregrino
y me acaricias con profundo abrazo
cuando llenas de flores el camino.

En pétalos recojo algún pedazo
del refugio de amor donde me escondo.
Con tu luz en mi piel perfumas hondo.



MENCIÓN ÚNICA


CANTO A LA LUNA

Luna, novia prisionera
de nuestra noche montuna
y más bella que ninguna
es la celeste viajera.
Cuando le pintas la ojera
el fulgor de la mirada
se refleja en la cañada
y encajes vemos tejer
semejando a una mujer
dulcemente enamorada.

Luna, novia prisionera.
Luna, que rondas mis sueños.
Luna, de rostro risueño.
Luna, la mansa sitiera.
Luna, fina cabellera:
Sumergida en la cañada.
Luna, fiel enamorada.
Luna sellada de antojos.
Luna de los labios rojos.
Luna en la noche callada.

CANTO AL FRACASO

Busco la flor escondida,
dueña del atardecer
que me convierta en mujer
una leyenda prohibida.
Hallo la justa medida
para apresurar mi paso.
A sorbos bebo del  vaso
de la verdad absoluta
y encuentro la fría ruta
que me conduce al fracaso
En el ayuntamiento de la ciudad de Telde, Gran
Canaria, hacen entrega de la Medalla  al Mérito
Cultural, a Francisco Henríquez. 15 de octubre, 2015

De izquierda a derecha el poeta homenajeado, Francisco Heenriquez, la alcaldesa
Carmen Hernández, y la concejala de culttura, Guadalupe Santana Suárez.
Momentos en la señora cncejala Concejala de Cultura daba lectura a
décimas de Francisco Henriquez, dedicadas a la ciudadde Telde
Tras recibir la medalla, el poeta, emocionado y agradecido, fecita
unas décimas de famosos decimistas cubanos

En la misma noche del día 15 de octubre, el poeta
recibe homenaje  placa, de la  la asociación de poetas
canarios, LA ARCADIA,  en el salón de actos de la
Honorable  ORDEN DEL CACHORRO CANARIO, con
nutrda asistencia  de poetas y público.           

De izquierda a derecha Francisco Henríquez, Pedro S.Callicó, presdente
de la Arcadia, Mª. Jesús lozano Cáceres, secretaria de la Arcadia.
De pie el  barítono                     y al la pianista    
De izquierda a derecha: los poetas Julio Pérez Tejera, Rosa Rodríguez,
Margarita Ojeda, Esther Borges, Maruca Gómez  Campos, Mª.Jesús
Lozano Cáceres, Inmaculada Egüés, Francisco Henríquez, Soly Medina,  
Agustín Delgado, Ramón Arteaga, y Pedro S. Callicó, presidente de La
Arrcadia
Henriquez,  el tenor Juan Manuel López González, Josefa Medina, señora,
esposa del tenor y la pianista Mª. del Pino Jiménez Araña